viernes, marzo 23, 2007
La alimentación, la tercera medicina
Entre estos enfoques cualitativos, se encuentran las dietas ancestrales u originales. El origen de las mismas no ha sido tanto el de alcanzar un objetivo de adelgazamiento, como el de prevenir ciertas enfermedades que se ven propiciadas de forma directa o indirecta por la alimentación.
Los trabajos de la Dra. Kousmine, o del Dr. Burger, se centran en los efectos de los distintos tipos de alimentos en la salud.
Basándose en los trabajos de ambos científicos, y en su propia experiencia y estudios, el ya fallecido Dr. Jean Seignalet, propuso una serie de recomendaciones nutricionales.
Seignalet trabajó en el Hospital de Montpellier y fue catedrático de la universidad de la misma ciudad. Trabajó en el área de transplante de órganos, tejidos, e histocompatibilidad, estudios por los que desarrolló un gran conocimiento de los mecanismos de inmunidad.
En su libro La alimentación, la tercera medicina, Seignalet propone un régimen alimenticio con un fuerte fundamento bioquímico e inmunológico. La obra se divide tanto en capítulos de enfoque “práctico” sobre el régimen, como en secciones dirigidas a dar al lector un conocimiento básico de bioquímica, biología celular o sistema inmunitario entre otros.
Seignalet propone una alimentación o dieta que califica de “original” o “hipotóxica”. Ambos calificativos tienen su origen en el fundamento de la práctica alimenticia. Por una parte, el aspecto original del régimen se centra en las coincidencias con los modos de vida del ser humano cuando todavía éramos cazadores-recolectores. Por otro lado, la faceta hipotóxica viene de la ausencia en la ingesta de alimentos de carácter tóxico o perjudicial para el organismo.
Los pilares fundamentales del régimen son:
-Prohibición total de la ingesta de lácteos y derivados
-Prohibición total de la ingesta de cereales y derivados, salvo arroz y trigo sarraceno
-Cocción de los alimentos desaconsejada, especialmente por encima de 110º C
En la obra, se va desmontando, con argumentos científicos, algunos tópicos de la alimentación, como son las supuestas propiedades beneficiosas de los lácteos y de los cereales. Más al contrario, estos alimentos son responsables de numerosas patologías, bien de forma directa o indirecta.
Esto no es nuevo. Son numerosos los casos de “alergias” a los productos lácteos, o a ciertos cereales, no siendo conscientes en muchas ocasiones los afectados.
Por poner un ejemplo de los mitos que rodean a los lácteos, comentar que la supuesta carencia de calcio que podría provocar su no ingesta es una falacia. La gran mayoría del calcio presente en la leche esta en forma de fosfatos que se eliminan en su casi totalidad por las heces, al no ser absorbidos en el intestino. El calcio puede ser ingerido en la dieta contenido en frutas, verduras y en la carne. Por otra parte, basta pensar ¿de donde sale el calcio de la leche de las vacas? ;-) . La formación y el mantenimiento del hueso no es una cuestión simplemente de ingesta de calcio, existen mecanismos complejos de absorción/eliminación y de generación de tejido óseo. Reducir todo a la ingesta de calcio es totalmente simplista. Y se ha demostrado que el consumo de leche de vaca, por el contrario, es perjudicial.
Seignalet habla de distintos tipos de patologías generadas por la alimentación:
-Enfermedades auto-inmunes: la introducción de una molécula en el organismo induce una reacción anómala inmunitaria contra los propios tejidos corporales
-Enfermedades acumulativas: la ingesta de ciertos alimentos provoca el depósito de sustancias en algunos tejidos y órganos de forma que las células no pueden ejercer de forma normal su metabolismo
-Enfermedades eliminativas: la excreción de ciertos xenobióticos a través de los emuntorios corporales (mucosas, piel principalmente) facilita la aparición de ciertas patologías o supone en sí misma una alteración, por una actividad excesiva.
El principal problema de la dieta moderna según Seignalet, es que nuestras enzimas corporales aún no están adaptadas a la alimentación de agricultores-ganaderos, que se ha venido adoptando desde hace unos 5000 años. Esto unido a la agresividad de ciertos tipos de alimento para con la flora bacteriana intestinal, favorece el paso de moléculas nocivas a través de los enterocitos al torrente sanguíneo. De esta forma, nos encontramos con que estamos introduciendo en nuestro cuerpo, sustancias que no deberían pasar al torrente sanguíneo, y que además no pueden ser metabolizadas correctamente, con lo que, o bien se acumulan, se excretan, o bien generan respuestas de tipo alérgico o autoinmune.
Mención aparte merece la cocción de alimentos. En estas transformaciones a altas temperaturas se generan las llamadas moléculas de Maillard. Dichas sustancias tienen un poder cancerígeno confirmado, al contrario que cualquier conservante alimentario, de los que en tantas ocasiones nos preocupamos sin fundamento. También se modifica la estructura de los ácidos grasos de los aceites insaturados, que isomerizan entre sus formas cis- y trans-, perdiendo ese poder beneficioso que tanto se pregona.
Adicionalmente hay un capítulo dedicado a la micronutrición, en el que se explica los déficits en micronutrientes u oligoelementos en la alimentación moderna, y de qué forma se pueden suplementar.
En definitiva, los pilares básicos de la dieta son la exclusión de cereales (salvo arroz), lácteos, y evitar en la medida de lo posible la cocción de alimentos. También se hace mención a evitar el azúcar refinado, para pasar a tomar azúcar integral o entera, y miel.
Desde mi propia experiencia puedo decir que en mi caso el régimen alimenticio ha supuesto un cambio radical en mi estado de salud.
Hace unos años tuve que acudir a la consulta por tener continuas molestias abdominales: sensación de hinchazón, meteorismo, estreñimiento, entre otros. También gané peso, siempre estuve alrededor de los 82-84 kilos, y sin realmente pasar por un cambio de hábitos en cuanto a actividad y práctica deportiva, llegué a ponerme en los 92. El médico me comentó que tenía el tránsito intestinal lento y me recetó un fármaco para mejorar la motilidad intestinal (cleboprida), diciéndome que tras un periodo de tratamiento, debería continuar con el mismo de por vida, cuando previese una comida copiosa, etc.
A los pocos meses llegó a mis manos el libro, del cual había oído hablar por una entrevista que se hizo al autor en Redes, el programa de TVE2, dirigido por el genial Eduardo Punset.
Tras su lectura decidí poner en práctica el régimen alimenticio (como bien indica su autor, no supone ningún perjuicio el hacer la prueba) y los resultados no se hicieron esperar. Las molestias abdominales cesaron por completo, la sensación de “ligereza” abdominal era inaudita. Se reguló el tránsito intestinal con una periodicidad muy buena. En los dos primeros meses perdí 8 kilos, perdiendo progresivamente peso hasta llegar a los 78-79 kilos actuales. La psoriasis leve que padezco remitió por completo. Mi estado de salud general y bienestar mejoró enormemente.
La práctica del régimen es ciertamente algo complicada. En primer lugar el que tu entorno comprenda que no comes pan, que no tomas leche, que no comes pizzas, pasta de trigo, bollos, yogures, tartas, ciertas salsas, etc. Y en segundo lugar no sucumbir a la tentación. Pero es necesario ser estricto, de lo contrario la efectividad disminuye enormemente. De hecho cuando en ocasiones me he saltado la práctica (¡¡pegándome un atracón de pizza, por ejemplo!!) los dos días siguientes pago las consecuencias en forma de molestias gastrointestinales, malestar, etc.
En la actualidad y tras unos tres años de práctica del régimen, tengo que decir que no me arrepiento en absoluto y que ha mejorado enormemente mi calidad de vida, sin ningún efecto secundario.
Recomiendo la lectura del libro. No se trata de una dieta milagrosa ni para hacer adelgazar. Se trata de un régimen alimenticio basado en argumentos científicos y bien fundamentados. Por desgracia, los intereses económicos priman sobre las evidencias. Imaginen la respuesta del sector lácteo o de la agricultura, si estas tesis se hiciesen públicas, o desde el Ministerio de Sanidad es hiciese estas recomendaciones. Y es difícil cambiar un sistema basado en la agricultura cerealista como el actual, pero ya que desde el estado no se va a iniciar este cambio, habrá que ponerlo en marcha como consumidores.
Actualización: un artículo muy interesante sobre el conflicto entre el genoma y la alimentación moderna.
viernes, marzo 16, 2007
FESTIVAL INTERNACIONAL DE LA ZANFONA EN VIENA
Del próximo 11 al 13 de mayo se va a celebrar en Viena el Festival Internacional de la Zanfona. El festival está organizado en colaboración por el ORF-Radiokulturhaus, el constructor de zanfonas Wolfgang Weichselbaumer, y varios músicos austriacos. El programa es el siguiente:
>>>>>>Viernes 11 de mayo de 2007 <<<<<<
@6 de la tarde: presentación, conferencia "Die Drehleier" por (S. Wascher, N. Jenner, W. Weichselbaumer). En alemán.
@7:30 de la tarde: Conciertos.
-"La noblesse rustique". Matthias Loibner (A), Eugène Michelangeli (A), Thomas Wimmer (A). Música del siglo XVIII.
-Valentin Clastrier (F) & Stevan Kovacs Tickmayer (H)
>>>>>>Sábado 12 de mayo de 2007<<<<<<
@7:30 de la tarde: conciertos.
-Schikaneders Jugend (A), con Simon Wascher
-Germán Díaz (E)
-Tend'M (F), Anne-Lise Foy, Laurence Pinchemaille, Stéphane Arbon, Léonore Grollemund
>>>>>>Domingo 13 de mayo de 2007<<<<<<
Los tickets para los conciertos en ORF Radiokulturhaus.
miércoles, marzo 07, 2007
Hasta siempre, Jorge

